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jueves, 12 de junio de 2008

Las cifras sobre la pobreza en Cusco

Estuve de vuelta por Lima y deje abandonado este pobre blog. Así que posteare algunas cosas que ya están algo pasadas pero que merecen ser comentadas.

Respecto al asunto de las cifras de reducción de la pobreza elaboradas por el INEI y el Banco Mundial. Hay que mencionar que si en esta medida no se toma en cuenta el programa Juntos (que no cambia estructuralmente nada pues simplemente es asistencialista, con 100 soles de propina al mes) la medida cae como 3 puntos y obviamente resultan exageradas las ínfulas de triunfo de nuestro obesito presidente (ver texto de Campodonico sobre esto). Demás ya comentar la bilis intolerante de García que no soporta voces discordantes (y así se dice que se ha convertido al liberalismo? alo?... esto demuestra – una vez mas - que el liberalismo político poco tiene que ver con el neoliberalismo económico que campea en quienes detentan el poder hoy… sino pregúntenle a ese empresario que iba a ir al Callao a disolver una huelga con su pistola).

Lo que desde el Cusco debe sorprendernos, angustiarnos, preocuparnos, indignarnos…es que la pobreza en estos lares haya aumentado siete puntos cuando en el resto del país ha disminuido cinco. Y esto aun tomando en cuenta el impacto coyuntural que el programa Juntos tiene. ¿Que esta pasando? ¿Cómo es posible que cuando la región tiene mas recursos que nunca la pobreza avance? ¿Qué han dicho nuestras autoridades respecto a estas espantosas estadísticas? Una pregunta mas importante quizás: ¿qué han hecho y que están haciendo para revertir esto?

Segun Del Castillo lo que ha pasado en el Cusco se trata de un problema de eficiencia en la inversión publica. Es posible que algo de razón tenga esto.
En fin, varias cosas se pueden deducir de este aumento en la pobreza en la región:
- La inversión privada no reduce mágicamente la pobreza. Es claro que hay mas inversión en la región tanto en turismo como en actividades extractivas de recursos naturales. Sin embargo la pobreza a aumentado.
- Del Castillo se equivoca al decir que inversiones como la interoceanica reducen la pobreza. Sus propias cifras lo desmienten.
- Se necesita de un aparato estatal solido y eficiente - no lo que quisieran los ultras neoliberales- para construir mecanismos que puedan distribuir la riqueza que se recibe por Camisea o Tintaya. Es obvio que el aparato publico estatal de la región esta aun en panales para enfrentar este reto. Esto no quiere decir que haya que restarte atribuciones, sino todo lo contrario, para avanzar en un proceso de regionalizacion que no se limite a criticar al centralismo sino que lo ponga contra la pared mostrando como se pueden hacer bien las cosas desde las regiones.
Harta chamba pendiente... y creo que lamentablemente nuestras autoridades regionales no tienen calle ni capacidad necesaria para liderar estos procesos. ¿Quizás deberíamos adoptar o clonar a Yehude Simon?

Ver también aquí.

Aquí el informe del INEI




lunes, 12 de mayo de 2008

Algunos recuerdos del Camino Inca a Machupicchu

Recuerdo que una de las cosas que más me impresionó en las muchas veces que hice el Camino Inca a fines de los 80s y principios de los 90s (cuando uno podía ir tranquilo cargando su propia mochila sin verle la cara a ningún guía), fue la cantidad de cosas que cargaban los porteadores. Uno sufriendo con sus 12 misios kilitos en la espalda veía a estos señores casi corriendo con 3 o 4 veces más peso encima. Me parecía alucinante que estas personas cargaran tal cantidad de peso, me parecía casi imposible que un ser humano pudiera cargar eso. En ese contexto eran tan obvias las diferencias entre los turistas que apenas podían subir a Warmiwañusqa solamente con sus cámaras encima y luciendo unos zapatos de trekking de astronauta y los porteadores que calzaban ojotas, sostenían los inmensos bultos con sogas que cruzaban sus hombros y que caminaban a una velocidad impresionante. También recuerdo que los guías trataban de evitar que me acercara y hablara con los porteadores, les prohibían que hablaran con los caminantes. Y recuerdo mi asombro cuando logre conocer cuanto les pagaban: una miseria, aun para mi percepción de adolescente misio, algo así como si ahora pagaran 10 soles por día.
Otra cosa que me pareció increíble e indignante era que a estos señores, campesinos quechuahablantes, no se les dejaba ingresar a Machupicchu. Si deseaban hacerlo debían pagar una entrada, y eso obviamente estaba fuera de sus posibilidades. Muchas veces los vi bajar de Intipunku y voltear antes de poder entrar en la ciudad. Me parecía que ellos eran los herederos más directos de quienes habían construido esa ciudad y que eran quienes tenían más derecho de pasearse por ella cuanto quisieran, más derecho que cualquier turista que pagara sumas impensables para los porteadores.


En 1993 hice una ruta en ese momento prácticamente desconocida para el turismo: Lares – Kunkani – Urubamba. El día que íbamos a partir de Kunkani recuerdo que había un grupo de personas techando con paja una nueva casa hecha de piedras. Converse un rato con ellos y preguntando lugares comunes (¿Y toda la familia ayuda a construir la casa?) y así me percate que no estaban del todo contentos por mas que había un ambiente festivo: Uno de los hermanos del nuevo dueño de casa no estaba presente. Estaban molestos porque había preferido acudir al llamado, que llego a sus oídos a través de Radio Tawantinsuyo, para ir de porteador al Camino Inca. Esto me sorprendió pues yo siempre había considerado que ese era un trabajo detestable y solo lo hacían personas muy muy necesitadas. Ese incidente me hizo dar cuenta de varias cosas. La mas obvia, que no sabia gran cosa de la sociedad rural (en mi defensa tengo que decir que en ese momento estaba en Estudios Generales Ciencias). Pese a las condiciones deplorables en las que se llevaba a cabo, el trabajo de porteador no solo era una fuente alternativa de ingresos económicos para ciertas familias campesinas, sino que era un trabajo buscado y deseado al punto que el hermano ausente había preferido ganarse la animosidad de su familia antes que perder su puesto de porteador.
* * *
La semana pasada, mientras bajaba de los 4000 a los 3000 metros por una carretera más o menos afirmada en la tolva de un camión desbocado conversaba con un joven de unos 22 años que tenia un brillante polo una agencia de viajes NN-Adventures. Estaba yendo hacia Ollantaytambo para ir una vez más a trabajar de porteador en el Camino Inca. Ya lleva dos años en el oficio. El año pasado le pagaban 100 soles por 4 días de camino y cargaba 30 kilos al inicio del viaje (Claro a esto hay que añadir las propinas que dependiendo de quienes son los clientes pueden ser buenas o malas). En el mejor de los casos lograba hacer 5 veces el camino en un mes. La mayoría de meses eran 4 caminatas al mes. Esto hacia que el año pasado sacara de esta actividad 500 soles mensuales en el mejor de los casos.
Este año su situación mejoró. La agencia con la que ahora trabaja si obedece la normatividad según la cual se le debe pagar 170 soles por 4 días de caminata llevando inicialmente un máximo de 20 kg en sus espaldas.
Las agencias que no cumplen con la normativa condicionan a los porteadores a firmar recibos por 170 soles cuando solo reciben 100 o menos. La demanda de trabajo es muy grande y frente a verse desplazados por otros que acepten esas condiciones la mayoría las acepta con tal de no perder el ingreso monetario extra.
Respecto al acceso de Machupicchu la situación ha empeorado. Actualmente los porteadores ya no llegan siguiera a Intipunku, desde donde podían ver Machupicchu. Ahora no pueden pasar de Wiñaywayna. Allí hay un control y los porteadores deben bajar de Wiñaywayna al km 108 de la línea férrea. Mi compañero de viaje en camión nunca ha pisado Machupicchu, excepto la vez que tuvo que evacuar de emergencia a un turista que se puso mal.
Han habido esfuerzos de sindicalización de los porteadores pero según mi compañero de viaje han sido frustrantes. Según el, hay unos 4200 porteadores en la región que se organizaron inicialmente en el sindicato. El año pasado dieron cada uno una cuota de 10 soles para que el sindicato hiciera cumplir la normativa a todas las agencias. Ademas contribuyeron cada uno con 20 soles para ser empadronados y recibir un carné. Hasta ahora no ha habido resultados de estas gestiones y nadie parece haber recibido carné alguno. Mi compañero de viaje dice que los dirigentes han desaparecido con la plata.
* * *
Así están las cosas con los porteadores. Es cierto que su situación ha mejorado desde los ochenta (por lo menos hay una ley, la 27607), pero también es cierto que la situación actual esta lejos de ser la deseable. Por si se puede pensar que hay exageración en los datos que mi compañero de viaje me proporcionó (que no he verificado) quizás una tercera opinión, de extranjeros que se involucraron activamente en el asunto de los porteadores en el Perú, puede ser ilustrativa. Aquí traduzco la mayoría de los problemas que ellos mencionan respecto a los porteadores del Camino Inca:
  • Carencia de equipo apropiado: En los caminos de montana, incluido el Camino Inca, los porteadores están expuestos a los elementos y usualmente duermen con ropas húmedas en carpas que no tienen piso. A veces no se les provee ningún tipo de carpas y duermen en el piso húmedo. Trabajar con una manta húmeda sobre sus espaldas como aislante entre ellos y la carga incomoda que cargan. Muchos no tienen suficiente luz para realizar sus funciones con seguridad, usualmente yendo por el camino en la oscuridad con una vela dentro de una botella de plástico.
  • Practicas de cargado inseguras: Los porteadores tradicionalmente cargan los bultos usando sogas y mantas tejidas. Esto es apropiado para relativamente cortos trayectos pero no lo es por 4 días de caminata sostenida. Muchos sufren de problemas circulatorios y musculares agudos y crónicos.
  • Inadecuada provisión de comida: A pesar de su trabajo extenuante, algunos porteadores solo reciben comida básica como un kilo de arroz para una persona por 4 días. Otros comen lo que los turistas no consumen [...]
  • Problemas de transporte: Usualmente hay dificultades en el transporte publico para los porteadores retornando del Camino Inca. Esto ha sido aliviado en parte por el nuevo, especialmente diseñado, vagón para porteadores. Sin embargo, con los turistas incrementándose en el Camino Inca, es muy probable que habrá mas problemas con el transporte de los porteadores en el futuro.
  • Costos poco razonables para los porteadores: Cada vez que un porteador trabaja en el Camino Inca se paga una entrada que va al INC y debe ser utilizada para aliviar los efectos negativos que los porteadores ocasionan en el Camino Inca. Tanto los residentes locales como los porteadores sienten que no se están beneficiando de esta entrada. Los porteadores en particular quienes saber donde va este dinero. Adicionalmente, muchas agencias de viaje no pagan el transporte al inicio del camino y el retorno de los porteadores a su hogar, un costo que puede reducir el ingreso de los porteadores en mas de un 20%. La Ley del Porteador (Ley 27607) establece que la agencia debe pagar los costos de transporte del porteador hasta el inicio del camino.
  • Cargas excesivas: A pesar de los puestos de pesado y de las claras limitaciones establecidas por la legislación (20kg para porteadores varones adultos, mas un adicional de 5 Kg. para sus propias posesiones, y 15 Kg. para porteadores adolescentes y mujeres), los porteadores muchas veces cargan peso excesivo.
  • Carencia de seguro de salud: Los porteadores sostienen que la mayoría de las agencias no les permiten el acceso al botiquín de primeros auxilios cuando ellos se accidentan o enferman.
  • Carencia de estabilidad laboral: El desempleo en Perú es muy grande. Hay más porteadores que puestos. Por esto es muy difícil que disfruten seguridad laboral y derechos laborales.
Y mientras esto ocurre cotidianamente, a las autoridades no se les ocurre más que reproducir y reproducir estereotipos románticos que celebran lo indígena exclusivamente como una mercancía premoderna, ajena a toda ciudadanía, a ser consumida por el turismo (ver videito). Y ya en el colmo de la contradicción y el cinismo, con la otra mano enarbolan discursos de los más ofensivos y discriminadores de los indígenas contemporáneos,  desoyendo y ridiculizando sus reclamos de ciudadanos iguales ante la ley.

sábado, 3 de mayo de 2008

Sobre la Creatividad Peruana

Grameen me ha dado fe, una fe inquebrantable en la creatividad de los seres humanos. Esto me lleva a creer que los seres humanos no nacen para sufrir la desdicha del hambre y la pobreza. Sufren ahora, y sufrieron en el pasado porque ignoramos al tema.

Muhammad Yunus

(Bangladesh, 1940)

Premio Nobel de la Paz 2006 y fundador del Banco Graneen que da micro-créditos bajo la única garantía de ser pobre.

Hace ya un par de años que venimos siendo testigos de una celebración acrítica de la “creatividad peruana”. Y es que hoy caminando por la ciudad vi otro de esos avisos de Inca Kola con el asunto de la creatividad. Ya estoy cansado de eso, y es que la celebración de la “creatividad peruana” no es más que un recurso de marketing que apela a un nacionalismo barato.


No es casualidad que la “creatividad” sea celebrada de forma muy similar en muchos países pobres. Y es que los pobres tienen que ver como es que llenan la olla de una forma u otra. Y el exprimirse el ceso y atrapar cualquier oportunidad que se presente –no siempre honrada, saludable o “formal”- para poder conseguir algo con que dar de comer a los críos, no es para nada una exclusividad peruana.

La celebración de la “creatividad peruana”, bajo un aparente discurso –yo diría falaz - de fortalecimiento de una autoestima “nacional” vende la idea que para salir de la pobreza solo hay que “ser creativo” y esconde que muchísimos pobres, peruanos o no, podrían ser calificados como extraordinariamente creativos pero eso no les ha permitido salir de la pobreza.

Y es que mucho de lo que los comerciales de Inca Kola celebran como “creatividad peruana” consisten en productos culturales desarrollados por sectores brutalmente empobrecidos y subalternos de nuestra sociedad. Por el ejemplo, el cajón y los demás instrumentos de la música afroperuana – como la quijada de burro – han sido resultados de cómo personas esclavizadas hicieron música con lo que tenían a la mano. Lo mismo puede decirse de la comida criolla, desarrollada por gente empobrecida que tenia que echar mano a intestinos y demás entrañas despreciadas por los patrones.


En fin. El punto es que esta sola celebración de la "creatividad peruana", infundida en el mismo tono ‘positivo’ del discurso oficial y de los grupos económicos – esto de que al Perú le va tan bien y que maravilla que crecen tanto nuestros índices macroeconómicos - es básicamente un anestésico, una zanahoria delante del burro y no otra cosa. Esta celebración es pariente de ese otro celebrado - y criticado - comercial en el que se nos dice a los peruanos que lo único que tenemos que hacer para salir de la pobreza es no ser vagos, "despertar" y “ponernos las pilas”.


Mientras no hayan políticas públicas que den herramientas mínimas a los pobres para poder tener oportunidades reales su creatividad y sus ‘pilas’ les servirán de poco. Necesitamos, por ejemplo, una verdadera política de fomento del microcrédito. Los que han trabajado en microcréditos en zonas rurales saben por experiencia propia que la tasa de retorno es claramente mayor a la del sistema financiero comercial. Eso no lo necesitábamos aprender de la experiencia de Yunus en Bangladesh. Sin embargo, no parece haber un esfuerzo real desde el estado para hacer un “cambio responsable”. Es obvio que con los programas Juntos y con Crecer, que son básicamente programas asistencialistas, no estamos en camino a solucionar el asunto de la pobreza. Y es que, tal como dice Yunus, la lucha contra la pobreza debería ser la prioridad fundamental no solo del estado sino de todos, pues esta no solo destruye a las personas sino que es obvia enemiga de la paz social:

"La pobreza es la negación de todos los derechos humanos fundamentales. No ha sido creada por los pobres, sino por un sistema que lo suscitó y le dio cabida. […] No se debe someter a las personas sin recursos a la miseria. Eso no sería propio de una sociedad civilizada. […] Las frustraciones, la hostilidad y la ira generadas por la pobreza más abyecta, no pueden sostener la paz en ninguna sociedad".

PD: Habría que decir también que desde que Inca Kola fue comprada por CocaCola, el recurso al nacionalismo barato en sus comerciales se ha agudizado notablemente. Poco tiempo después de que Coca Cola hizo la compra, IncaKola incluyo el mapa del Perú dentro de su logotipo. Esto creo que no era necesario pero obviamente no es algo gratuito. Obedece a una estrategia de marketing para mantener e incrementar sus consumidores... y de verdadero y sano nacionalismo tiene bien poco.