sábado, 24 de mayo de 2008

Los alcaldes y sus nombres

Publique este textito que sigue en Forma (que era el suplemento cultural del Diario del Cusco) el año pasado. Me he percatado que este no es pues un problema solamente de la alcaldesa provincial del Cusco, lo es también de muchos alcaldes distritales, aquí y en otros departamentos, incluyendo Lima a al mudo alcalde Castañeda.

Aqui va un recalentadito:

La municipalidad y su nombre, señora alcaldesa.

Desde hace algunos meses los cusqueños nos andamos topando una y otra vez en carteles y en las espaldas de muchos de los trabajadores de nuestra municipalidad con un lema y un nombre: “Trabajando junto a ti. Marina Sequeiros”. Más allá del lema, es la inscripción de su nombre, señora alcaldesa, lo que me ocupará en estas líneas.

Comenzaré diciendo que los nombres de las autoridades inscritas aquí y allá no traen precisamente recuerdos gratos. Durante la segunda mitad de los noventas recorrí muchos departamentos del país y muchas regiones bastante pobres. En todas encontraba una y otra vez el eterno panel anaranjado y negro siempre encabezado por: ‘Presidencia de la Republica. Ing. Alberto Fujimori Fujimori’. Así, con nuestro dinero, se hacia descarada propaganda al carácter dictatorial de ese régimen. En los medios, en los colegios, en las obras de saneamiento básico, en las carreteras, en todo sitio aparecía el chino diciéndonos sonriente, “el Estado soy yo”. No eran los ministerios, no eran los proyectos especiales, no eran los funcionarios, no éramos los peruanos los que trabajábamos por una vida mejor, era Alberto Fujimori que venía a nuestro distrito o a nuestra lejana comunidad a darnos, cual generoso patrón, el servicio de desagüe o un aula más para la escuela.

Esos carteles eran una expresión clara del desmantelamiento corruptor y sistemático de la poca institucionalidad que se tenía en este país. Después del Fujimorato debería quedarnos claro que todos tenemos el deber de contribuir con la consolidación de nuestras instituciones, que los o las mesías no van a solucionarnos los problemas. No necesitamos redentores ni caudillos, menos patrones ni llaqtataytas. Necesitamos construir instituciones sólidas y dejar de tener cascarones vacíos que a cada nueva elección sirvan para alojar a nuevos clubes de desempleados.

En este panorama, señora alcaldesa, el que aparezca su nombre en cada cartel, y peor aun, en las espaldas de policías municipales y de jardineros de nuestra municipalidad es desatinado por decir lo menos. ¿Es acaso que en la municipalidad Ud. lo hace todo? ¿Es que esta no es una institución que involucra a muchísimos funcionarios que también trabajan? ¿Es acaso que los jardineros que cuidan los parques son sofisticados robots de apariencia humana digitados personalmente por Ud?

Quisiera creer que esta propagación de su nombre en nuestra ciudad es más bien resultado de una decisión inconsulta de ayayeros irresponsables. Y es que estas inscripciones le hacen un flaco favor y dicen bastante poco de su buen nombre y de sus cualidades personales. No necesitamos alcaldes ni alcaldesas que busquen afanosamente reconocimiento personal. Necesitamos personas con vocación de servicio, que sean líderes de proyectos colectivos y que se ganen el reconocimiento por su trabajo y esfuerzo. Por el bien de la municipalidad, por el suyo propio y por cuidar la salud hepática de no pocos cusqueños, por favor señora alcaldesa, mande sacar su nombre de las espaldas de los trabajadores de la municipalidad y de cuanto cartel lo tenga impreso. Tenga la seguridad que sabremos reconocerlo.