sábado, 24 de mayo de 2008

La ruta a Machupicchu en 1950


En el blog de Fernando Obregón se ha posteado un film realizado en el Cusco por gente de la Universidad de Pennsylvania en 1950. Es un documento muy interesante. Lo más interesante desde mi punto de vista son las imágenes de la vida cotidiana en una estación de tren en esos años. (Obviamente las imágenes de Machupicchu son también útiles para ver cuánto y cómo se ha ‘restaurado’ el sitio arqueológico).

Hay que recontextualizar este film, pues en la versión que aparece en el citado post contiene algunos subtítulos que en su mayoría están equivocados.

Las imágenes empiezan con la Pampa de Anta (y no el valle del Cusco), ligeramente antes de Poroy. Por el color de los campos, y luego por la cantidad de agua en los rios, debemos estar entre junio y setiembre.

Luego el tren se detiene en una estación, puede ser la de Poroy, Izcuchaqa o Huarocondo (definitivamente no la de San Pedro como dicen los subtítulos). El tren articulaba, como lo hacen hoy las carreteras, todos los pueblos en su ruta. Paraba en un sinfín de estaciones. Esto sucedía no solo con el tren a Quillabamba (que es el que vemos). Actualmente podemos ver las ‘ruinas’ de estaciones en su momento importantes como la de Kaira a la salida del Cusco o la de Huambutio donde se acopiaba la producción agrícola de San Salvador, Paucartambo, Ccatca, Ocongate, y Urcos.

El tren iba hasta Quillabamba. Luego de los embalses que destruyeron parte de la hidroeléctrica y la línea férrea en los noventa, y luego de la privatización es muy poco probable que se reconstruya la vía férrea hasta Quillabamba. Esto definitivamente perjudica la economía quillanbambina principalmente en el transporte de mercadería hacia el Cusco u otros mercados (cabe subrayar que hasta ahora la famosa carretera por el abra de Malaga sigue sin terminar de asfaltar y con eternos derrumbes que la interrumpen cada época de lluvias).

Volviendo a la estación de tren vemos la pequeña economía que se movía en cada una de ellas con las vendejas principalmente de comida (no se trata pues el mercado de Wanchaq). Vemos a una señora ofreciendo lechón (Huarocondo, indudablemente tiene el mejor lechón de la región, algo que han conservado muy bien). Se ve una mesa con cuatro platos que parecen ser de locro con arroz. Luego una señora sirviendo chicha blanca que debe ser de maíz blanco y arroz. Una canasta de p’ispita repleta platos con tocto, chicharrón de cabeza de chancho y queso fresco. En una canasta más pequeña se ve maíz tostado. Tambien hay un par de señoras sirviendo dos platos. Una parece ser carne con estofado y arroz, la otra una sopa con papa y repollo.

Estas vendejas de las estaciones de tren se han ido luego de la privatizacion. En 1990 cuando fui en tren a Juliaca recuerdo aun haber comprado una porción del famoso Cancacho en Ayaviri. Hace unos años escuchaba la conversación de unas señoras en un bus interprovincial: una contaba indignada su viaje en tren que había realizado a Juliaca luego de muchos años (cuando el tren ya estaba privatizado). Había salido tarde a coger el tren y ya había podido tomar desayuno en casa. Pensó que no era problema, ya se compraría algo en la ruta. Pero fue imposible, ya no habían estos vendedores y el tren no paraba en las estaciones conocidas. Entonces no le quedo otra que comprar algo en el tren. Pidió un par de tazas de te y horrorizada vio como le cobraban 7 soles por ellas. El mismo precio con el que ella hubiera podido comprar cuatro platos de rocoto relleno por ejemplo en cualquier estación de antes. En fin. Estas pequeñas vendejas en las estaciones no han desaparecido, se han trasladado a los paraderos de bus. El otro día nomás me comí rocotos rellenos (S/. 1.50) al paso en Ocongate.

Curiosamente la persona que llevaba la cámara no filmo los vagones en que ella viajaba sino que se concentro en el vagón que a todas luces era el más barato. Se trata de una java que parece estar diseñada para el transporte de animales. La gente apiñada de manera similar a como viajábamos amontonados en el vagón local en los ochentas. Llama la atención el charangista encima del vagón (luego se vera alguien agarrando una mandolina en Aguas Calientes).

El film sigue el trayecto del tren, mas allá de Ollantaytambo podemos ver por unos instantes el puente de Quriwayrachina, conocido más popularmente como el Km. 88, donde se inicia una de las rutas más populares del Camino Inca. En la esquina superior izquierda se pueden ver algunos andenes de Machu Q’ente. El tren llega a Aguas Calientes donde podemos ver un pequeño camión apiñado de pasajeros… y luego como 12 minutos de escenas de Machupicchu.

Un documento sumamente interesante. Un documento que nos muestra cosas al mismo tiempo familiares y lejanas. Resulta familiar el ajetreo de la estación, la vendeja de platos, el apiñamiento, son lejanos las largas polleras, los indispensables sombreros, los ternos, los mantones y hasta los mismos encuadres de una filmación bastante amateur.

Tierras comunales y el DL 1015: Clamando por conflictos

El cambio introducido a la Ley 26505 por el DL 1015 consiste concretamente en el siguiente:
Con la Ley 26505, para vender, arrendar o ejercer cualquier acto de disposición de las tierras comunales
se necesitaba la aprobación de los dos tercios de los comuneros inscritos en el padrón comunal. Con el DL 1015 se necesita la aprobación de la mitad de “los miembros asistentes a la Asamblea instalada con el quórum correspondiente”.

No se trata pues solamente de un cambio de 66% al 50% de la aprobación de los comuneros inscritos para vender las tierras comunales. En el reciente DL se norma que solo se necesita el 50% de los miembros asistentes a una asamblea que tenga el quórum correspondiente. La ambigüedad se introduce aquí con el asunto del quórum. Este quórum, hasta donde entiendo del asunto, está determinado en los estatutos internos de la comunidad y puede variar. La consecuencia concreta de esta modificación es que si el quórum mínimo es de digamos 60% de los comuneros inscritos se tiene que el 50% de estos, es decir un 30% de los comuneros inscritos podrían aprobar la venta de tierras comunales.

Las consecuencias son fáciles de ver. Incluso con la valla del 66 de comuneros inscritos se han ocasionado profundos conflictos al interior de comunidades y sus sectores en procesos de venta de tierras. En el caso de la CC de Huaripampa (San Marcos, Ancash) que vendió tierras al proyecto Antamina, se produjeron fuertes conflictos pues un sector al que se le afectaban tierras no había participado en la aprobación de la venta de estas: la comunidad madre no necesitaba de sus votos para llegar al 66%. Así es que se termino vendiendo terrenos de un sector sin que sus pobladores y usufructuarios aprobaran esto o siquiera estuvieran enterados. Esto ocasiono, luego de un año, no solo conflictos entre los sectores de la comunidad sino entre la comunidad, los sectores y Antamina. Luego de perdidas para la empresa por destrucción de infraestructura en las protestas, paro de trabajos de construcción, interminables negociaciones en medio de procesos judiciales se llegaron a acuerdos en los cuales la compañía hacia no pocas concesiones al sector Ayash: carretera, remodelación de la escuela, sistema de agua potable, no utilización de las tierras de las que ya era propietaria pero que estaban en posesión de ese sector, entre los mas importantes acuerdos. Esto fue posible debido a un estándar social relativamente alto de esta compañia, pero el nivel de conflictividad que se pueda ocasionar en el caso de empresas con menores estandares de responsabilidad social es evidentemente mucho mayor. (Para una relación detallada de estos procesos en Antamina ver las paginas 394-400 de este documento).

Si estos escenarios son posibles con la anterior valla del 66%, es obvio que con una valla baja, como una que podría llegar al 30%, la cantidad de conflictos que se pueden generar es muchísimo mayor. Esta modificación se presta a manipulaciones de la peor calaña para lograr compras sin adecuadas consultas ni negociaciones, beneficiando a una mínima parte de comuneros interesados en su beneficio particular y en el corto plazo. Con la presente norma es mucho mas fácil corromper a las autoridades comunales, comprar votos de una minoría necesaria y hacer las piruetas tinterillescas necesarias para que todo este enmarcado en la ley… y en ese mismo momento o en un pequeño lapso posterior tener un conflicto gordísimo que no solo afectara a las comunidades sino también a las inversiones que esta ley descaradamente pretende favorecer. (Quizás el gobierno aprista piensa solucionarlos mandando a los policías disparar a la gente y metiendo a la cárcel a los lideres acusándolos de terroristas).
Mal pues, muy mal pensada norma. El gobierno se queja de los conflictos y acusa de agitadores y terroristas a quienes protestan, mientras con la otra mano hace todo lo necesario para invocar conflictos con normas que en el fondo también perjudicaran a quienes pretenden beneficiar, esto es, a los inversionistas mineros (creo principalmente).

Todo esto sin ya mencionar que este DL esta en contradicción con el Convenio 169 de la OIT ratificado por el Perú, y con la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas recientemente emitida por las Naciones Unidas.

Leanlo Uds. mismos:

Ley 26505 (fragmento):

Artículo 10o.- Las Comunidades Campesinas y las Comunidades Nativas deberán regularizar su organización comunal de acuerdo con los preceptos Constitucionales y la presente Ley.

Tratándose de tierras de propiedad de las Comunidades Campesinas de la Costa, la regularización del derecho de propiedad se regirá por las siguientes normas:

a) Para la adquisición en propiedad por parte de posesionarios comuneros sobre la tierra que poseen por más de un ano, el acuerdo de Asamblea General de la Comunidad requerirá el voto a favor de no menos del cincuenta por ciento de los comuneros posesionarios con más de un ano. Para los efectos de la adquisición por el actual posesionario, la entrega de las parcelas se acredita con el documento extendido por la Comunidad a su favor.

b) Para la adquisición en propiedad por parte de miembros de la comunidad no posesionarios o de terceros así como para gravar, arrendar o ejercer cualquier otro acto de disposición sobre las tierras comunales de la Costa se requerirá el voto a favor de no menos del cincuenta por ciento de los miembros asistentes a la Asamblea instalada con el quórum correspondiente.

Artículo 11o.- Para disponer, gravar, arrendar o ejercer cualquier otro acto sobre las tierras comunales de la Sierra o Selva, se requerirá el Acuerdo de la Asamblea General con el voto conforme de no menos de los dos tercios de todos los miembros de la Comunidad (la negrita es mía).

En el DL 1015 el articulo 10 de la ley 26505 ha sido modificado y el 11 ha sido derogado:

Actualizacion:
Ver tambien columna de Santiago Pedraglio y Nelson Manrique.

lunes, 12 de mayo de 2008

El izamiento de la bandera y un milagro más del Señor de Quyllurit’i

Cada domingo en la Plaza de Armas del Cusco presenciamos la celebración de un patriotismo entendido como exclusivamente militar. Cada domingo volvemos a reafirmar que la única manera en como los civiles pueden expresar patriotismo es desfilando con paso marcial. Cada domingo sorprendidos turistas se preguntan ¿por qué los escolares marchan como militares? ¿Cómo? ¿En su país no desfilan los escolares? Pues esta costumbre no es muy extendida en nuestra aldea global. Particularmente en Europa un ciudadano promedio asociaría esta costumbre con tendencias fascistas o nazis.

Pero a nosotros no nos sorprende que escolares de todas las edades tengan que desfilar militarmente. Como muchos otros, yo también fui víctima de esta tradición. Durante mi adolescencia pasé innumerables mañanas dominicales parado como un poste, tostándome al sol, disfrazado con borceguíes, guantes, cordones, escarpines, cristina y demás parafernalia militar. Mi esfuerzo, como el de muchos otros escolares, debe ser aun más reconocido pues muchas veces este suplicio era superlativo debido a las secuelas de la fiesta de quince años de la noche anterior. Dudo mucho que las tantas veces que asistí al izamiento de la bandera y que marché en impecable, sudoroso y esforzado paso de desfile la interminable cuadra frente a la catedral tuvieran alguna consecuencia positiva en mi patriotismo o mejoraran mi disciplina. Lo único rescatable era lucirse frente a las chicas de otros colegios y, con algo más de audacia, hacerles el habla.

Pero este no es el caso solamente de los escolares. Universitarios, docentes, colegios profesionales, y cualquier institución civil que participe en este izamiento de la bandera termina desfilando en disciplinada formación militar y entusiastamente llevan el paso, el bombo en el pie izquierdo… pasan adustos sudando patriotismo! ¿Como vamos a combatir el autoritarismo si lo celebramos así cada domingo?

Sin embargo hace dos domingos ocurrió un milagro. La Nación Tawantinsuyo – que reúne a las comparsas que peregrinan al santuario de Quyllurit’i y que provienen de la ciudad del Cusco – celebrando su aniversario participó en el izamiento de la bandera nacional y la del Cusco.

Ya en el emplazamiento de los distintos batallones, gremios, colegios y demás, se notaba algo distinto en el aire. Las cuarentaitantas comparsas de la Nación Tawantinsuyo llegaban con sus trajes y sus músicos… y al final invadía la plaza el bullicio de pitos tan característico de los pabluchas o ukukus. Su travesura inherente causo algarabía entre los turistas, aunque luego de la foto siempre terminaban reclamando a su estilo una retribución por su imagen capturada. Las bromas llegaron a incomodar a alguien en la serisima organización de tan magno evento, tanto así que a las autoridades de la Nación se les pidió que controlaran a los ukukus revoltosos.

Una vez comenzada la ceremonia, el Caporal de la Nación, correctamente vestido de ukuku, fue uno de los encargados de elevar el emblema del arcoiris en medio de Hawqaypata. Pero lo mejor indiscutiblemente llego después. Luego de que pasaran marchando marcialmente unas pobres escolares, el colegio de farmacéuticos, una escuela de turismo, y no se quien mas… el conjunto de los músicos de las diferentes comparsas reemplazo a la banda del ejercito y sus marciales marchas. La música del Wayri Ch’unchu, la preferida del Señor de Quyllurit’i, invadió la Plaza de Armas y las cuarentaitantas comparsas empezaron a pasar todas bailando el Chakiri Wayri, como todo buen peregrino debe hacerlo en el Santuario al pie del nevado Qulqipunku.

La gente aplaudía con entusiasmo inusual. Mi alegría llego a su pico cuando al final de todos los danzantes llegaban todos los ukukus juntos, todos soplando sus pitos, todos bailando el Chakiri Wayri solo como los ukukus lo hacen. Con disciplina y con joda al mismo tiempo, frente a las adustas autoridades militares, municipales y demás que estaban en el estrado de honor.

No es mi intención idealizar a una organización, la Nación Tawantinsuyo, que tiene obviamente jerarquías y que no esta exenta de autoritarismo (¿como podría estarlo?). Lo que celebro es que en su participación en el izamiento dominical la Nación Tawantinsuyo esta construyendo una forma diferente de celebrar a la nación y a la región.

Me dirán quizás que pasar bailando por la Plaza de Armas no es nada nuevo para los cusqueños. Que eso se hace hasta el cansancio en las fiestas del Cusco. Yo digo que este caso no es igual. En las fiestas del Cusco, cuando se baila en la Plaza se esta representando a otro, normalmente a campesinos romantizados que visten pulcramente ropas tradicionales (que ningún campesino usa en la realidad). En las fiestas del Cusco, en gran medida se trata de danzas que son recreaciones, estampas de cómo supuestamente es cierta fiesta en el campo (el típico titulo es “el Carnaval de XX”). Se trata de “captaciones” que observadores de fiestas rurales hicieron y con ellas luego elaboraron una danza que “representaba” dicha fiesta. En contraste, quienes danzan en Quyllurit’i no lo hacen usando estampas o recreaciones. Se baila danzas devocionales que son muy distintas a las representaciones de campesinos que se han ido elaborando en la ciudad. Quienes bailaron hace dos domingos en la Plaza de Armas no estaban representando indios imaginarios, estaban presentándose a ellos mismos como peregrinos, estaban reafirmando el carácter religioso del baile, estaban mostrándose ante las autoridades, el publico y las demás instituciones como un grupo que considera mucho mas importante seguir las etiquetas rituales que dictan su fe en un santuario al pie de un nevado que la etiqueta militar a la cual se sujetan todas las instituciones civiles que participan en estos izamientos dominicales.

Quizás mi entusiasmo es exagerado. Es posible. En todo caso, hay que festejar que en estos izamientos haya quienes resistan a seguir el paso de desfile y llevar el bombo en el pie izquierdo. Los civiles no tendríamos porque pasar como militares en el izamiento de la bandera, mucho menos los escolares. Quizás lo mejor seria cancelar esto de izar la bandera cada domingo y buscar otras formas de celebrarnos como nación y como región. En todo caso, hay que dar gracias a los hermanos de la Nación Tawantinsuyo por la fiesta en la Plaza el pasado domingo y también agradecer al Señor de Quyllurit’i por este milagro que ojala tenga la generosidad de reproducir y propagar –quien sabe de que maneras- en el resto de instituciones civiles de la región y el país.

PD: La peregrinación a Quyllurit'i ya la tenemos encima. Todo ocurre la próxima semana. Parece que va a ser inusualmente fría (esto es super super fría). Ya estoy alistando mis chivas.

PD: En Lima la celebración es el 1ro de Junio. Temprano en la Iglesia de San Sebastian y, si todo esta bien, luego en la catedral (!Gracias David!).

Algunos recuerdos del Camino Inca a Machupicchu

Recuerdo que una de las cosas que más me impresionó en las muchas veces que hice el Camino Inca a fines de los 80s y principios de los 90s (cuando uno podía ir tranquilo cargando su propia mochila sin verle la cara a ningún guía), fue la cantidad de cosas que cargaban los porteadores. Uno sufriendo con sus 12 misios kilitos en la espalda veía a estos señores casi corriendo con 3 o 4 veces más peso encima. Me parecía alucinante que estas personas cargaran tal cantidad de peso, me parecía casi imposible que un ser humano pudiera cargar eso. En ese contexto eran tan obvias las diferencias entre los turistas que apenas podían subir a Warmiwañusqa solamente con sus cámaras encima y luciendo unos zapatos de trekking de astronauta y los porteadores que calzaban ojotas, sostenían los inmensos bultos con sogas que cruzaban sus hombros y que caminaban a una velocidad impresionante. También recuerdo que los guías trataban de evitar que me acercara y hablara con los porteadores, les prohibían que hablaran con los caminantes. Y recuerdo mi asombro cuando logre conocer cuanto les pagaban: una miseria, aun para mi percepción de adolescente misio, algo así como si ahora pagaran 10 soles por día.
Otra cosa que me pareció increíble e indignante era que a estos señores, campesinos quechuahablantes, no se les dejaba ingresar a Machupicchu. Si deseaban hacerlo debían pagar una entrada, y eso obviamente estaba fuera de sus posibilidades. Muchas veces los vi bajar de Intipunku y voltear antes de poder entrar en la ciudad. Me parecía que ellos eran los herederos más directos de quienes habían construido esa ciudad y que eran quienes tenían más derecho de pasearse por ella cuanto quisieran, más derecho que cualquier turista que pagara sumas impensables para los porteadores.


En 1993 hice una ruta en ese momento prácticamente desconocida para el turismo: Lares – Kunkani – Urubamba. El día que íbamos a partir de Kunkani recuerdo que había un grupo de personas techando con paja una nueva casa hecha de piedras. Converse un rato con ellos y preguntando lugares comunes (¿Y toda la familia ayuda a construir la casa?) y así me percate que no estaban del todo contentos por mas que había un ambiente festivo: Uno de los hermanos del nuevo dueño de casa no estaba presente. Estaban molestos porque había preferido acudir al llamado, que llego a sus oídos a través de Radio Tawantinsuyo, para ir de porteador al Camino Inca. Esto me sorprendió pues yo siempre había considerado que ese era un trabajo detestable y solo lo hacían personas muy muy necesitadas. Ese incidente me hizo dar cuenta de varias cosas. La mas obvia, que no sabia gran cosa de la sociedad rural (en mi defensa tengo que decir que en ese momento estaba en Estudios Generales Ciencias). Pese a las condiciones deplorables en las que se llevaba a cabo, el trabajo de porteador no solo era una fuente alternativa de ingresos económicos para ciertas familias campesinas, sino que era un trabajo buscado y deseado al punto que el hermano ausente había preferido ganarse la animosidad de su familia antes que perder su puesto de porteador.
* * *
La semana pasada, mientras bajaba de los 4000 a los 3000 metros por una carretera más o menos afirmada en la tolva de un camión desbocado conversaba con un joven de unos 22 años que tenia un brillante polo una agencia de viajes NN-Adventures. Estaba yendo hacia Ollantaytambo para ir una vez más a trabajar de porteador en el Camino Inca. Ya lleva dos años en el oficio. El año pasado le pagaban 100 soles por 4 días de camino y cargaba 30 kilos al inicio del viaje (Claro a esto hay que añadir las propinas que dependiendo de quienes son los clientes pueden ser buenas o malas). En el mejor de los casos lograba hacer 5 veces el camino en un mes. La mayoría de meses eran 4 caminatas al mes. Esto hacia que el año pasado sacara de esta actividad 500 soles mensuales en el mejor de los casos.
Este año su situación mejoró. La agencia con la que ahora trabaja si obedece la normatividad según la cual se le debe pagar 170 soles por 4 días de caminata llevando inicialmente un máximo de 20 kg en sus espaldas.
Las agencias que no cumplen con la normativa condicionan a los porteadores a firmar recibos por 170 soles cuando solo reciben 100 o menos. La demanda de trabajo es muy grande y frente a verse desplazados por otros que acepten esas condiciones la mayoría las acepta con tal de no perder el ingreso monetario extra.
Respecto al acceso de Machupicchu la situación ha empeorado. Actualmente los porteadores ya no llegan siguiera a Intipunku, desde donde podían ver Machupicchu. Ahora no pueden pasar de Wiñaywayna. Allí hay un control y los porteadores deben bajar de Wiñaywayna al km 108 de la línea férrea. Mi compañero de viaje en camión nunca ha pisado Machupicchu, excepto la vez que tuvo que evacuar de emergencia a un turista que se puso mal.
Han habido esfuerzos de sindicalización de los porteadores pero según mi compañero de viaje han sido frustrantes. Según el, hay unos 4200 porteadores en la región que se organizaron inicialmente en el sindicato. El año pasado dieron cada uno una cuota de 10 soles para que el sindicato hiciera cumplir la normativa a todas las agencias. Ademas contribuyeron cada uno con 20 soles para ser empadronados y recibir un carné. Hasta ahora no ha habido resultados de estas gestiones y nadie parece haber recibido carné alguno. Mi compañero de viaje dice que los dirigentes han desaparecido con la plata.
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Así están las cosas con los porteadores. Es cierto que su situación ha mejorado desde los ochenta (por lo menos hay una ley, la 27607), pero también es cierto que la situación actual esta lejos de ser la deseable. Por si se puede pensar que hay exageración en los datos que mi compañero de viaje me proporcionó (que no he verificado) quizás una tercera opinión, de extranjeros que se involucraron activamente en el asunto de los porteadores en el Perú, puede ser ilustrativa. Aquí traduzco la mayoría de los problemas que ellos mencionan respecto a los porteadores del Camino Inca:
  • Carencia de equipo apropiado: En los caminos de montana, incluido el Camino Inca, los porteadores están expuestos a los elementos y usualmente duermen con ropas húmedas en carpas que no tienen piso. A veces no se les provee ningún tipo de carpas y duermen en el piso húmedo. Trabajar con una manta húmeda sobre sus espaldas como aislante entre ellos y la carga incomoda que cargan. Muchos no tienen suficiente luz para realizar sus funciones con seguridad, usualmente yendo por el camino en la oscuridad con una vela dentro de una botella de plástico.
  • Practicas de cargado inseguras: Los porteadores tradicionalmente cargan los bultos usando sogas y mantas tejidas. Esto es apropiado para relativamente cortos trayectos pero no lo es por 4 días de caminata sostenida. Muchos sufren de problemas circulatorios y musculares agudos y crónicos.
  • Inadecuada provisión de comida: A pesar de su trabajo extenuante, algunos porteadores solo reciben comida básica como un kilo de arroz para una persona por 4 días. Otros comen lo que los turistas no consumen [...]
  • Problemas de transporte: Usualmente hay dificultades en el transporte publico para los porteadores retornando del Camino Inca. Esto ha sido aliviado en parte por el nuevo, especialmente diseñado, vagón para porteadores. Sin embargo, con los turistas incrementándose en el Camino Inca, es muy probable que habrá mas problemas con el transporte de los porteadores en el futuro.
  • Costos poco razonables para los porteadores: Cada vez que un porteador trabaja en el Camino Inca se paga una entrada que va al INC y debe ser utilizada para aliviar los efectos negativos que los porteadores ocasionan en el Camino Inca. Tanto los residentes locales como los porteadores sienten que no se están beneficiando de esta entrada. Los porteadores en particular quienes saber donde va este dinero. Adicionalmente, muchas agencias de viaje no pagan el transporte al inicio del camino y el retorno de los porteadores a su hogar, un costo que puede reducir el ingreso de los porteadores en mas de un 20%. La Ley del Porteador (Ley 27607) establece que la agencia debe pagar los costos de transporte del porteador hasta el inicio del camino.
  • Cargas excesivas: A pesar de los puestos de pesado y de las claras limitaciones establecidas por la legislación (20kg para porteadores varones adultos, mas un adicional de 5 Kg. para sus propias posesiones, y 15 Kg. para porteadores adolescentes y mujeres), los porteadores muchas veces cargan peso excesivo.
  • Carencia de seguro de salud: Los porteadores sostienen que la mayoría de las agencias no les permiten el acceso al botiquín de primeros auxilios cuando ellos se accidentan o enferman.
  • Carencia de estabilidad laboral: El desempleo en Perú es muy grande. Hay más porteadores que puestos. Por esto es muy difícil que disfruten seguridad laboral y derechos laborales.
Y mientras esto ocurre cotidianamente, a las autoridades no se les ocurre más que reproducir y reproducir estereotipos románticos que celebran lo indígena exclusivamente como una mercancía premoderna, ajena a toda ciudadanía, a ser consumida por el turismo (ver videito). Y ya en el colmo de la contradicción y el cinismo, con la otra mano enarbolan discursos de los más ofensivos y discriminadores de los indígenas contemporáneos,  desoyendo y ridiculizando sus reclamos de ciudadanos iguales ante la ley.

Sobre la educación de los niños indígenas

Encontré este post sobre un documento de con un link a un documento del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de la ONU que comenta Nila Vigil en su blog. Aquí reproduzco su texto y el link al documento en cuestión.

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¿Las formas de educación de los niños indígenas son crímenes de lesa humanidad?

Nila Vigil

Me entero por Servindi de que del 21 de abril al 2 de mayo de 2008 se está realizando el séptimo período de sesiones del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de la ONU (UNPFII por sus siglas en inglés). Hay distintas mesas de trabajo en las que se discuten los temas de: desarrollo económico y social, medio ambiente, salud, educación, cultura y derechos humanos.

El documento base para trabajar en la mesa de educación se titula: Las formas de educación de los niños indígenas ¿son crímenes de lesa humanidad? y ha sido preparado Robert Dunbar y Tove Skutnabb-Kangas (un artículo suyo sobre el genocidio lingüístico lo he posteado aquí) en colaboración con Lars-Anders Baer, actual miembro del foro y Ole Henrik Magga, antiguo miembro y Presidente del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas.

Los autores nos dicen que las políticas hacia las minorías indígenas ya no son abiertamente racistas como lo eran hasta el siglo pasado, pero siguen promoviendo la asimilación y la pérdida de las lenguas y culturas indígenas. Eso sucede en las escuelas cuando a los niños indígenas les “enseñan” maestros que no conocen ni su lengua ni su cultura. Estos maestros desprecian y humillan a los niños por el hecho de no saber la lengua hegemónica y los someten a una sistema de sumersión lingüística, que sin duda repercutirá en el aspecto cognitivo y emocional de los niños. En suma, se atenta contra los derechos de los niños y es necesario considerar medidas para afrontar esta situación.

Para leer el documento hagan click aquí:

¿las formas de educación de los niños indígenas son crímenes de lesa humanidad?







martes, 6 de mayo de 2008

Es crucial fomentar una esfera publica en Quechua

En un post anterior sostenía que "nuestra sociedad se niega a reconocer al quechua como un idioma en el cual se puede llevar a cabo interacciones consideradas 'modernas' como aquellas que se dan en un banco, que se entablan por un oficio a una autoridad, o en un noticiero televisivo."
Algo parece estar lentamente cambiando respecto a esto. Al menos esa impresión deja la entrevista de la pagina central de hoy en Peru21.
En esta excelente entrevista de Jose Gabriel Chueca a Juan Aragonés - operador telefónico de Atento (Movistar) en Quechua - están claras la discriminación que los hablantes del quechua,
y de otras lenguas indígenas, sufren cotidianamente; la gran necesidad de que estas lenguas sean utilizadas en la esfera publica - tanto por una necesidad obvia de comunicación como para atacar frontalmente la discriminación cultural tan patente en nuestra sociedad - ; la fuerte demanda de servicios y medios en estas lenguas que existen en todo el país, incluida Lima. También se transparenta lo intenso de la discriminación que lleva a negar la propia lengua, y que a veces es erróneamente interpretada como que los quechuahablantes ya no quieren hablar quechua porque quieren "integrarse" o "modernizarse". Falso, pues los quechuahablantes están desde hace muchísimo tiempo integrados a una sociedad que durante la mayor parte de su existencia los ha explotado de muchas diferentes maneras. No es que no estén integrados, el problema es como están integrados. Y el rollo sobre "modernizarse" simplemente demuestra ignorancia y la utlizacion de esta palabreja para legitimar las jerarquías establecidas.
Hay que subrayar que los quechuahablantes que no quieren hablar quechua hacen esto básicamente porque cuando lo hablan son brutalmente maltratados. Y los niveles mas altos de este maltrato me parece que se dan sobretodo en Lima.

Solo hay que leer los siguientes fragmentos para ilustrar los puntos que acabo de mencionar:

"
Una vez tuve la oportunidad de trabajar como profesor en el campo. Recuerdo que vi a un comunero acercarse quejándose de dolor de cabeza y el médico le contestó, molesto, 'qué habrás comido, pues. Cochino'. Y le dio una pastilla para el estómago. Le dijimos al doctor que le estaba pidiendo algo para la cabeza. Y él dijo: 'Es que estos cholos no saben hablar'. Eso dolió. "

"
me invitaron a participar en la ONG Educa, donde desarrollé el programa de alfabetización bilingüe. Algo que me sorprendió fue que en Lima, donde supuestamente no pasa nada con el quechua, el programa fue un boom. Hicimos incluso radio en quechua, en radio Cantogrande, y tuvo mucha aceptación."

"
Al día tenemos, por cada operador -somos 30-, entre 140 y 200 llamadas. Al comienzo había curiosidad. Nos llamaban para molestar. Para mí era una experiencia nueva. La primera vez recuerdo que alguien me llamó y me gritó '¡serrano de miércoles! Háblame en castellano'. Yo le insistía contestando en quechua. "

"
Al inicio se les sentía el dejo andino, pero se resistían a hablar en su lengua. Les decíamos '¿podemos hablar en quechua?'. En son de broma, les decíamos que el quechua suena dulce. Algunos contestaban 'pero yo ya me he olvidado'. Uno sigue hablando en quechua y hasta se sueltan y ya se ríen. "

"
Una vez llamó un señor al que le habían robado su celular. Nos decía que, como hablaba quechua, no lo habían atendido en las tiendas y que necesitaba recuperar su número porque su hijo vivía en el extranjero. Nosotros ayudamos con la gestión, se sintió agradecido y me preguntó "¿hermanito, dónde te encuentro? Te tengo una gallinita preparada". No, señor. Yo trabajo en Lima. Otras personas nos han contado llorando de problemas que no resolvían porque no las entendían en las agencias. "

Es urgente fomentar la creacion de esferas publicas, que ya existen pero que en muchos casos son fragmentarias, ninguneadas ymarginadas, en idiomas indígenas si realmente queremos una sociedad menos discriminatoria y violenta, y mas democrática y tolerante. Y en esto son cruciales políticas publicas.

Aquí la entrevista completa

sábado, 3 de mayo de 2008

Sobre la Creatividad Peruana

“Grameen me ha dado fe, una fe inquebrantable en la creatividad de los seres humanos. Esto me lleva a creer que los seres humanos no nacen para sufrir la desdicha del hambre y la pobreza. Sufren ahora, y sufrieron en el pasado porque ignoramos al tema.”

Muhammad Yunus

(Bangladesh, 1940)

Premio Nobel de la Paz 2006 y fundador del Banco Graneen que da micro-créditos bajo la única garantía de ser pobre.

Hace ya un par de años que venimos siendo testigos de una celebración acrítica de la “creatividad peruana”. Y es que hoy caminando por la ciudad vi otro de esos avisos de Inca Kola con el asunto de la creatividad. Ya estoy cansado de eso, y es que la celebración de la “creatividad peruana” no es más que un recurso de marketing que apela a un nacionalismo barato.


No es casualidad que la “creatividad” sea celebrada de forma muy similar en muchos países pobres. Y es que los pobres tienen que ver como es que llenan la olla de una forma u otra. Y el exprimirse el ceso y atrapar cualquier oportunidad que se presente –no siempre honrada, saludable o “formal”- para poder conseguir algo con que dar de comer a los críos, no es para nada una exclusividad peruana.

La celebración de la “creatividad peruana”, bajo un aparente discurso –yo diría falaz - de fortalecimiento de una autoestima “nacional” vende la idea que para salir de la pobreza solo hay que “ser creativo” y esconde que muchísimos pobres, peruanos o no, podrían ser calificados como extraordinariamente creativos pero eso no les ha permitido salir de la pobreza.

Y es que mucho de lo que los comerciales de Inca Kola celebran como “creatividad peruana” consisten en productos culturales desarrollados por sectores brutalmente empobrecidos y subalternos de nuestra sociedad. Por el ejemplo, el cajón y los demás instrumentos de la música afroperuana – como la quijada de burro – han sido resultados de cómo personas esclavizadas hicieron música con lo que tenían a la mano. Lo mismo puede decirse de la comida criolla, desarrollada por gente empobrecida que tenia que echar mano a intestinos y demás entrañas despreciadas por los patrones.


En fin. El punto es que esta sola celebración de la "creatividad peruana", infundida en el mismo tono ‘positivo’ del discurso oficial y de los grupos económicos – esto de que al Perú le va tan bien y que maravilla que crecen tanto nuestros índices macroeconómicos - es básicamente un anestésico, una zanahoria delante del burro y no otra cosa. Esta celebración es pariente de ese otro celebrado - y criticado - comercial en el que se nos dice a los peruanos que lo único que tenemos que hacer para salir de la pobreza es no ser vagos, "despertar" y “ponernos las pilas”.


Mientras no hayan políticas públicas que den herramientas mínimas a los pobres para poder tener oportunidades reales su creatividad y sus ‘pilas’ les servirán de poco. Necesitamos, por ejemplo, una verdadera política de fomento del microcrédito. Los que han trabajado en microcréditos en zonas rurales saben por experiencia propia que la tasa de retorno es claramente mayor a la del sistema financiero comercial. Eso no lo necesitábamos aprender de la experiencia de Yunus en Bangladesh. Sin embargo, no parece haber un esfuerzo real desde el estado para hacer un “cambio responsable”. Es obvio que con los programas Juntos y con Crecer, que son básicamente programas asistencialistas, no estamos en camino a solucionar el asunto de la pobreza. Y es que, tal como dice Yunus, la lucha contra la pobreza debería ser la prioridad fundamental no solo del estado sino de todos, pues esta no solo destruye a las personas sino que es obvia enemiga de la paz social:

"La pobreza es la negación de todos los derechos humanos fundamentales. No ha sido creada por los pobres, sino por un sistema que lo suscitó y le dio cabida. […] No se debe someter a las personas sin recursos a la miseria. Eso no sería propio de una sociedad civilizada. […] Las frustraciones, la hostilidad y la ira generadas por la pobreza más abyecta, no pueden sostener la paz en ninguna sociedad".

PD: Habría que decir también que desde que Inca Kola fue comprada por CocaCola, el recurso al nacionalismo barato en sus comerciales se ha agudizado notablemente. Poco tiempo después de que Coca Cola hizo la compra, IncaKola incluyo el mapa del Perú dentro de su logotipo. Esto creo que no era necesario pero obviamente no es algo gratuito. Obedece a una estrategia de marketing para mantener e incrementar sus consumidores... y de verdadero y sano nacionalismo tiene bien poco.

martes, 29 de abril de 2008

Pronunciamiento de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos

"Rechaza el uso de la violencia y el terror como medio para enfrentar los problemas sociales y políticos" (tercer principio de la Coordinadora)

Las organizaciones que formamos parte de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, hemos acordado por consenso dirigirnos a la opinión pública nacional e internacional para señalar lo siguiente:

1. La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos siempre ha condenado y condena las violaciones de derechos humanos cometidas por el MRTA. Para nosotros, como para la absoluta mayoría de peruanos y peruanas, las atrocidades que perpetró el MRTA son actos terroristas, tal como ya lo documentó la Comisión de la Verdad y Reconciliación. En ese sentido, más allá de que dicha organización permanezca activa o no, su inclusión en cualquier lista de organizaciones terroristas puede contribuir a mantener presente el estigma de sus atrocidades y a defender la paz, la institucionalidad democrática y los derechos humanos.

2. Asimismo, rechaza firmemente la campaña contra la Asociación Pro Derechos Humanos (APRODEH), integrante de la Coordinadora, y expresa su solidaridad con esta institución que cuenta con el respaldo de una larga y fructífera trayectoria en la promoción y defensa de los derechos humanos y la democracia. Alertamos que esta campaña proviene del fujimorismo y de algunos sectores del Gobierno y a los que la labor de las organizaciones de derechos humanos les ha resultado contraria a sus intereses; cabe recordar que Aprodeh tuvo un papel importante en el proceso de extradición de Alberto Fujimori.

3. Finalmente, preocupan las crecientes expresiones e iniciativas provenientes de sectores del Gobierno y del Congreso que, pretextando un supuesto vínculo con el terrorismo, descalifican opiniones críticas, manifestaciones legítimas de protesta o a activistas de derechos humanos. Tales acciones representan un peligro para el ejercicio de las libertades fundamentales. El crecimiento económico debe ir de la mano con las libertades y por ello no se puede deslegitimar el papel que cumplen las organizaciones de sociedad civil. Ante la cercanía de la próxima Cumbre ALC-UE, mal hacen sectores del Gobierno y del Congreso en alimentar una imagen y un clima de intolerancia y enfrentamiento.

Consejo Directivo Nacional
Lima, 28 de Abril del 2008

miércoles, 23 de abril de 2008

Sobre la vitalidad del quechua

Si bien nunca he sido un fan de Uchpa, aqui un link a un post sobre el quechua en Lima. Uchpa, Damaris.

Este otro post del mismo blog, aunque algo antiguo, también es pertinente

Y aqui estan todos los post de
La Peña Lingüística que tienen que ver con el Quechua.

lunes, 21 de abril de 2008

Japu y el Registro Civil

Tres de mis comadres de Japu no tienen DNI de modo que no pueden recibir el generoso aporte con el que el Estado dice estar luchando contra la pobreza a través del programa Juntos: cien nuevos soles mensuales.

Y es que tampoco tenían (y siguen sin tener) partida de nacimiento cuando llego el funcionario de la RENIEC para gestionar especialmente los DNI que faltaban o que estaban caducos.

El lugar mas cercano dentro de la jurisdicción de Paucartambo a la que pueden acudir mis comadres para sacar una partida de nacimiento extemporánea es la Oficina de Registro Civil del CPM de Quico, a unas cuatro horas de camino. Allí este tramite les costaría unos 20 soles. Pero el encargado sostiene que hace mas de un mes no tiene los formatos necesarios para hacer nuevas inscripciones. De modo que nos fuimos a Marcapata, a ver si allí se podían inscribir. Allí este tramite costaría 30 soles. Pues resulta que tampoco tienen allí los formatos necesarios pues se los tienen que mandar desde Lima, y ya van un mes en el que no pueden inscribir a nadie. Además, para inscribirse extemporáneamente se necesita un certificado de sobrevivencia que tiene que emitir la PNP. El policía de turno dice que Japu no pertenece a la jurisdicción de Marcapata, así que no puede extender ningún certificado de sobrevivencia a mis comadres.

De modo que ellas, siguen sin su partida de nacimiento, sin su DNI, y sin sus 100 soles mensuales que buena falta les hace.

Otras señoras que si tienen su DNI acuden a Ocongate, a unas 9 horas de caminata, para recibir mensualmente sus 100 soles del programa Juntos. Pero a veces están los 100 morlacos, a veces simplemente sus nombres no aparecen en la lista. Al preguntarle al funcionario, este dice, pregúntele al encargado de Paucartambo, su provincia, yo soy el de Quispicanchis y no tengo responsabilidad sobre eso. Claro, para ir a Paucartambo hay que o caminar dos días o costearse el pasaje a Cusco y de allí a Paucartambo que en conjunto excede los 50 soles.

Aparte de esta división provincial absurda que les causa ya bastantes problemas a los vecinos de Japu, se tiene que hacer algo con este asunto del DNI. No se va a solucionar el problema de tantos indocumentados solo conminándolos a través de su exclusión de los programas sociales a entrar al redil de la RENIEC. Frente a la antigua Libreta Electoral que no caducaba y que era gratuita, el DNI solo es valido por 6 años y cuesta. Como consecuencia el número de indocumentados en el país ha aumentado ¿No es esto de lo más absurdo y estúpido? ¿Donde quedó el derecho a la identidad tan bellamente escrito en la Constitución?

Japu y el Seguro Integral de Salud

Al parecer por una desgracia del destino, la comunidad campesina de Japu se encuentra en la jurisdicción de la provincial de Paucartambo. Para llegar de Japu al pueblo de Paucartambo se necesitan de dos jornadas de caminata a pie, cada una de 14 horas, al paso veloz de los pobladores rurales andinos. En contraste para llegar al pueblo de Marcapata, capital del distrito del mismo nombre de la vecina provincia de Quispicanchis, se necesitan de 7 horas de caminata.

Resulta que los habitantes de Japu, por sus niveles de ingresos, deben estar considerados en el Seguro Integral de Salud, pero para poder gozar de los beneficios de este seguro tienen que ir necesariamente al Centro de Salud de Paucartambo. Si van al Centro de Salud de Marcapata simplemente tendrán que pagar por consulta y medicinas. Así son las normas y al parecer el personal del centro de salud no puede hacer nada frente a normas que vienen de arriba. Osea que si me hubiera tocado nacer en Japu y mi niño estaría mal y no tengo plata, tendría que llevarlo a pie 28 horas hasta Paucartambo en lugar de 7 a Marcapata o dejar que se muera. ¿No es esto criminal?

Este es solo un caso, pero deben haber muchos mas que desconozco y que siguen causando muerte frente a la indolencia de las autoridades. Es tan difícil reasignar comunidades a diferentes puestos de salud con un criterio de cercanía antes que de acuerdo a ciertas absurdas divisiones provinciales. O es tan difícil cambiar estas divisiones absurdas (parece que esto ultimo si lo es, sobre todo por la intransigencia de muchos alcaldes, pero ese es un tema que tratare luego).

domingo, 20 de abril de 2008

Comentarios a "Chaska, una historia andina"

Chaska, una historia andina es el primer montaje de Kusikay (que asumo debería leerse kusi kay - se feliz - para que tenga algún sentido) que se presenta en el teatro Garcilaso desde hace ya un par de meses.

Hay que celebrar este montaje en tanto incrementa la oferta teatral y de espectáculos en la ciudad. El montaje no es solo de teatro en sentido estricto, lo es tambien de danza, música, acrobacia e incluye elementos de video. Es un espectáculo fresco y novedoso, ágil y sin acartonamientos, con una producción muy buena en vestuario, máscaras, luces, video y escenografía.

Es, sin duda, un espectáculo pensado para turistas extranjeros (la entrada cuesta 20 y 30 dólares. Solo los viernes los cusqueños, con DNI en mano, podemos acudir pagando 15 soles). Espero equivocarme pero esto tendría como efecto negativo que el mismo montaje este allí miles de años sin variarse debido a que los turistas varían constantemente y cada semana se tendrá un público diferente. Esto es una desventaja para los cusqueños que quisiéramos ver montajes nuevos.


* * *

Hay que reconocer que la gente de Kusikay detectó oportunamente una carencia, de las que hay multitud, en los servicios turísticos de esta ciudad. Los espectáculos de danza folclórica en la ciudad son escasos y pobres. Aparte de los interminables concursos de danza que inundan la ciudad en junio, la gran mayoría de música y danza se da en restaurantes turísticos como complemento de la comida. Generalmente el espectáculo empieza interrumpiendo la conversación que uno va teniendo. No es pues el mejor contexto para presentar música y danza, las que terminan siendo un relleno a veces indeseable. Tambien hay música en vivo en algunas discotecas, aunque tiende a ser versiones ‘latinoamericanizadas’ de música supuestamente folclórica.

La otra gran referencia sobre danza es el espectáculo que ofrece el Centro Qosqo de Arte Nativo, cuya entrada esta incluida en el Boleto Turístico y gracias a eso goza de llenos diarios. Demás esta decir que el Centro Qosqo es una institución pionera en la región y el país en la creación de la tradición de poner en escenarios de teatro recreaciones de la danza y música de los pueblos rurales de la región. En parte gracias al Centro Qosqo es que hoy casi todo joven cusqueño termina en algún momento danzando vestido de campesino en la Plaza de Armas del Cusco, y más lejanamente que casi todo colegio en Lima tenga talleres de danza folclórica andina.

Pero, la verdad es que el espectáculo del Centro Qosqo es, para decirlo en una palabra, aburrido. Se trata de danzas de unos cinco minutos las cuales son introducidas por textos introductorios que pretenden situarlas mencionando el lugar de procedencia y el contexto en el que son bailadas. Luego de la danza viene un intermedio musical mientras los danzantes se cambian para la siguiente danza, y así hasta el final. Supongo que en su momento esta formula era exitosa, pero si eres una persona que no esta particularmente interesada en estas danzas es difícil no aburrirse a la mitad del espectáculo.

Se dirá quizás que a diferencia de Chaska, no se trata de una ficción sino de la representación de la cultura viva. Pues no es así. Las danzas que se presentan en el Centro Qosqo son representaciones que supuestamente recopiladores vieron en pueblitos alejados en los cincuentas o antes. A partir de lo que vieron, de sus “captaciones” hicieron coreografías y construyeron danzas para el escenario. Si uno viaja en las fiestas rurales contemporáneas, y con seguridad esto tambien pasaba en los cincuentas, no encontrara ninguna de las “estampas” que se presentan en el Centro Qosqo. Este espectáculo necesita pues urgente trabajo nuevo, creativo y que tome nuevos riesgos para que no sea uno que solo sobrevive con los vestigios de su prestigio y por su inclusión en el boleto turístico.


* * *


Pero no todo es felicidad en el montaje de Chaska. Aquí me referiré a dos problemas:

Ya he mencionado la espectacularidad de Chaska. Pues bien, un primer problema es que solo se sostiene con esta espectacularidad. Sin ella no es nada. No existe un argumento que articule claramente los diferentes episodios que la obra nos muestra.

He aquí un pequeño resumen de la obra: La desgracia se cierne sobre Kusillaqta pues el pájaro Chiwaku no puede llegar a brindar la luz, entonces el pueblo elige a Chaska para que vaya a encontrarse con el Apu a solucionar este problema, acompañada por un ukuku y guiada por un Auki, un abuelo. Así se inicia el viaje ascendente de Chaska. En medio de este el Auki le (nos) presenta cuatro episodios ‘mitologico-historicos’: el castigo del dios Kon a una humanidad previa a la contemporánea; el sacrificio humano Moche del enemigo vencido; la aparición de los Pururawka, los guerreros de piedra debido a la extraordinaria participación de Mama Anawarki, en una versión libre de la derrota de los Chankas por Pachacútec; y finalmente un intermedio de danza moderna que luego nos enteramos que es la representación del Taki Unquy. Luego de ver todas estas cosas Chaska llega al final de su viaje donde ‘entiende’ que debe autosacrificarse por el bien de su pueblo y así lo hace. La obra concluye con el agradecimiento a Chaska por su sacrificio, el arribo del pájaro Chiwaku que trae la luz y la alegre fiesta en Kusillaqta.

No se trata aquí de calificar o descalificar los episodios ‘mitico-historicos’ que se introducen en relación a su forma ‘autentica’ o algo parecido. Es mas, la irreverencia con que se representa a los oficiales de Pachacútec es refrescante en un contexto donde ya estamos cansados de ver incas demasiado solemnes. El problema es más bien que estos episodios no tienen una relación orgánica con la trama central del viaje de Chaska. Uno supondría que estos episodios son parte de un viaje de transformación en el cual Chaska entiende su misión y se convence de la necesidad de su suicidio… pero ese no es el caso. Estos episodios, por más que le he dado vueltas, no tienen nada que ver con el sacrificio voluntario de Chaska. El único episodio de sacrificio es el moche, donde a quien se sacrifica es al vencido en una lucha y eso no tiene mayor sentido respecto al suicidio de Chaska. Menos los otros episodios. De esta forma el suicidio de Chaska es irracional y agarra fríos a los espectadores que no tienen forma de explicárselo o contextualizarlo.

El segundo problema, este quizás mas grave, es el mismo sacrificio. Aquí se recurre a la leyenda urbana del sacrificio humano andino. Cuando se presenta al ukuku se tiene un atisbo de este tema. El anciano dice “ukuku muerto no se llora”. Esto apela directamente a la supuesta inevitabilidad de la muerte de algún ukuku en la ascensión al nevado Qulqipunku durante la peregrinación de Quyllurit’i, y que supuestamente estas muertes no son lloradas pues se trata de un sacrificio al nevado. Esto es falso, es una leyenda urbana alimentada por muchos irresponsables que la repiten, en libros y reportajes periodísticos, sin entender lo que están haciendo. Para ponerlo claro, ningún pablucha que yo haya entrevistado en los ya largos años que voy a Quyllurit’i sube al nevado esperando sacrificarse por el bien de su comunidad. Los pablitos son bastante cuidadosos con su seguridad y con la seguridad de sus compañeros. Cuando alguien muere en el nevado, esto no se festeja en el Santuario, es mas bien una noticia penosa y triste, y normalmente se comienza a hacer una colecta entre los peregrinos anunciada por los altavoces mencionando, de ser el caso, que el difundo deja esposa y niños huérfanos por el accidente. La muerte de un ukuku u otro miembro de una delegación es mas bien una mala noticia para toda la comunidad y antes que como un sacrificio es leída como un castigo de la divinidad a la persona y a la comunidad.

Este tema del sacrificio humano andino está tambien presente en la interpretación que algunos intelectuales y periodistas hacen de las muertes que ocurren en las ‘batallas’ de Chiaraje en Canas. Tal como lo muestra Marisa Remy en un articulo ya bastante antiguo[1], la forma como se ha ido construyendo esta idea respecto al Chiaraje (que necesariamente debe morir alguien y que existe la idea que esta muerte es fundamental para que haya buena cosecha) ha gozado de la activa participación de intelectuales que han usado con poca rigurosidad fuentes etno-históricas en sus escritos.

El desenlace de Chaska, una historia andina, se inscribe en esta tradición más bien urbana que imagina que las poblaciones rurales andinas contemporáneas consideran el sacrificio humano como un aspecto intrínseco de su relación con las divinidades de la naturaleza. Esto la hace pariente de otros retratos ficcionales de las sociedades andinas que debido al modo en que la ficcionalizan contribuyen a reproducir estereotipos discriminadores de los andinos rurales: allí están Lituma en los Andes de MVLl, donde se encuentra claramente el mismo argumento de los sacrificios humanos, o la película Madeindusa que proyecta amoralidad instrumental en los personajes andinos que construye.

Debido a los datos etnográficos sobre la peregrinación de Quyllurit’i que introduje arriba se me puede acusar de no poder imaginar a los andinos como sujetos de ficción. Se me reclamara, pero Chaska es solo una ficción, no hay porque hacerse bolas.

Pues si hay por que hacérselas. La primera razón es porque la leyenda urbana del sacrificio humano andino, gracias a artículos periodísticos, crónicas en revistas de turismo y libros de divulgación poco serios, es considerada verosímil por un buen sector urbano. Esto es, su carácter ficcional por lo menos puesto en duda. Entonces una ficción que se construye en base a esta contribuye a reproducirla.

En segundo lugar, tal como Gisela Cánepa elabora para el caso de Madeinusa,[2] el problema de apelar a la leyenda urbana del sacrificio humano andino, en Chaska o en Lituma en los Andes, no radica en que los andinos no sean así ‘realmente’ sino justamente en la forma como se los ficcionaliza: como irracionales asesinos-suicidas ciegamente creyentes en rituales mágicos, en Lituma con el cariz de salvajes ignorantes, en Chaska barnizados bajo la espectacularidad de la música/danza/acrobacia y el romanticismo bucólico de una otredad andina esencial. Las referencias en ambos casos son demasiado claras y directas a la población rural quechua para poder lavarse las manos y escudarse en la justificación de la ficción.

El mito del sacrificio humano andino contemporáneo está emparentado a ciertas fobias esencialmente ligadas a formas de discriminación. De esta leyenda urbana al miedo irracional a que ‘bajen los indios’ que cundió en las ciudades durante las rebeliones campesinas de los 20s de las que nos habla Flores Galindo en Buscando un Inca, de la calificación de ciertos grupos andinos como ‘milenaria y esencialmente violentos’ como en su momento se sostuvo sobre los iquichanos para tratar de explicar la muerte de ocho periodistas, o el apelar a una explicación exclusivamente culturalista para entender los linchamientos en Puno, hay corto trecho tal como lo explican Marisa Remy en el articulo citado, el trabajo de Cecilia Mendez sobre los iquichanos o Gisela Canepa en su texto sobre los sucesos de Ilave.[3]



[1] Remy, M. I. 1991. "Los discursos sobre la violencia en los Andes. Algunas reflexiones a propósito del Chiaraje," in Poder y violencia en los Andes. Edited by H. Urbano and M. Lauer. Cusco: CBC.

[2] Cánepa, G. 2006. Discriminación y ficción en Madeinusa, o acerca del carácter discriminatorio de Madeinusa y de la imposibilidad de imaginar al individuo andino como sujeto de ficción.

[3] Cánepa, G. 2004. Los antropólogos y los sucesos de Ilave. Quehacer

Aqui la pagina oficial de Kusikay y Chaska

Otras crónicas:

Cusco travel guide

Peru21

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